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martes, 1 de octubre de 2013
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lunes, 30 de septiembre de 2013
Posicionamiento del MIR
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POR LA RENACIONALIZACIÓN DE LA INDUSTRIA ENERGÉTICA
El
Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Internacional de
Pago urgen a los gobiernos de los países a llevar a cabo reformas estructurales,
principalmente eliminar las leyes de protección al empleo y eliminar las
restricciones de adquisiciones a las empresas extranjeras, para mantener el
predominio del capitalismo en el mundo.
Las
reformas estructurales (laboral, educativa, financiera, energética y
hacendaria) promovidas por Enrique Peña Nieto (PRI) se apegan a esas
recomendaciones.
La
propuesta de Reforma Energética del gobierno Federal, apoyada por el PRI, PAN y
los grandes empresarios nacionales y extranjeros, pretende privatizar
totalmente a Petróleos Mexicanos (PEMEX) y la Comisión Federal de Electricidad
(CFE). El PRD, MORENA y Cuauhtémoc Cárdenas pretenden mantener el estado actual
de PEMEX y CFE, con pequeñas modificaciones, tales como otorgar autonomía
financiera a PEMEX, eliminar la corrupción e incluso excluir a los trabajadores
del Consejo de Administración de PEMEX.
Al debate debemos
incorporar la postura de los trabajadores asalariados:
renacionalización de la industria energética para asegurar los derechos y
servicios del pueblo trabajador, entendido como los trabajadores asalariados,
campesinos, indígenas, mujeres, jóvenes, estudiantes e intelectuales
progresistas.
¿Por qué es necesario
renacionalizar la industria energética? Actualmente están privatizados
ilegalmente grandes sectores de PEMEX y CFE: Hoy empresas privadas generan más
del 50% de la energía eléctrica total que se consume en el país. Dos grandes
trasnacionales extranjeras, Schlumberger (9 mil 752 millones 549 mil 020.91
pesos) y Halliburton (11 mil 811 millones 652 mil 480.83 pesos), se apropian de
gran parte del presupuesto que maneja PEMEX.
Las
luchas de los trabajadores petroleros para conquistar derechos laborales
(huelgas de 1937 y 1938), fueron la fuerza que logró la expropiación del
petróleo.
Las
cosas no deben permanecer como están, es necesario anular la privatización
fraudulenta de empresas paraestatales sin indemnización, emprender una nueva
batalla como la de los valerosos obreros petroleros de 1937 y 1938 para
renacionalizar nuestra industria energética.
Convocamos
a los sindicatos, organizaciones campesinas, sociales y políticas, a individuos
e intelectuales progresistas a formar la coordinadora nacional/estatal contra de las reformas estructurales y por la
soberanía popular.
Es
necesario luchar contra la privatización de la industria energética, pero no es
suficiente. Se requiere instaurar un nuevo Estado democrático popular para
asegurar el bienestar del pueblo trabajador.
EJES PARA RENACIONALIZACIÓN DE LA INDUSTRIA
ENERGÉTICA PARA ASEGURAR LOS DERECHOS Y SERVICIOS PÚBLICOS DEL PUEBLO
TRABAJADOR:
1. Destinar la Renta petrolera para asegurar los
derechos y servicios públicos del pueblo trabajador.
2. Asegurar el derecho a la democracia y autonomía
sindical, y defender los derechos laborales. Indispensable para defender la
soberanía popular.
3. Renacionalizar la industria energética (Pemex y
CFE). Anular la privatización fraudulenta de empresas paraestatales sin
indemnización y de actividades exclusivas del estado mexicano.
4. Establecer una administración y contraloría
democrática popular de la política energética para satisfacer las necesidades
energéticas del país y garantizar los derechos y servicios públicos de las
generaciones presentes y futuras del pueblo trabajador.
5. Incrementar la inversión de PEMEX y CFE para crear
la infraestructura e industria nacional para satisfacer las necesidades
energéticas del país y asegurar los derechos y servicios públicos del pueblo
trabajador.
6. Fortalecer el Instituto Mexicano del Petróleo para
generar la innovación tecnológica necesaria para el desarrollo de la industria
energética, así como el fortalecimiento de las universidades públicas para generar
los cuadros técnicos que requiere la industria energética. Establecer convenios
de colaboración con instituciones educativas y centros de investigación y
empresas internacionales para la transferencia de conocimientos y tecnología.
7. Implementar un régimen fiscal que permita a PEMEX y
CFE reinvertir los recursos necesarios para mantener e innovar la industria, a la
par que genera mayores recursos para
solventar las necesidades del pueblo trabajador y asegurar sus derechos.
Eliminar todos los privilegios fiscales a los grandes empresarios. Cobrar
impuestos a las grandes empresas, actualmente PEMEX subsidia los impuestos no
pagados por los grandes empresarios.
8. Sancionar severamente a funcionarios públicos, personas
y empresarios involucrados en el desvío de fondos públicos y actos de
corrupción.
9. Impulsar la formación de una coordinadora
nacional/estatal en contra de las reformas estructurales.
10. Instaurar un nuevo Estado que defienda los
intereses del pueblo trabajador, asegure sus derechos y bienestar.
JUSTIFICACIÓN
Y EXPLICACIÓN DE LOS EJES PARA RENACIONALIZACIÓN DE LA INDUSTRIA ENERGÉTICA
PARA ASEGURAR LOS DERECHOS Y SERVICIOS PÚBLICOS DEL PUEBLO TRABAJADOR.
El
Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Internacional de
Pago (BIS) son organizaciones internacionales dedicadas a diseñar estrategias
para asegurar el predominio del capitalismo en el mundo. Recientemente estos
organismos han reconocido que la economía mundial, mantiene un crecimiento
mediocre, manifiestan sus temores de una “nueva” crisis, y urgen a los países a
llevar a cabo reformas estructurales,
principalmente eliminando “barreras en los mercados de trabajo y de
productos”
En
el ámbito del mercado de productos sugieren eliminar: “controles de precios,
exenciones de las normativas de defensa de la competencia en el caso de
empresas públicas, barreras de entrada en servicios como el comercio minorista
y los servicios profesionales, o restricciones a las adquisiciones por
entidades extranjeras”[1].
En
el ámbito del mercado laboral se sugiere eliminar leyes de protección al
empleo, ya que “una mayor protección del empleo reduce el crecimiento de la
productividad al frenar a las empresas que operan en un entorno de cambio
tecnológico”1. Y afirman que “Las reformas de los mercados de
trabajo podrían generar beneficios aún mayores que los derivados de la
liberalización de los mercados de productos” 1.
Las
reformas estructurales (laboral, educativa, financiera, energética y
hacendaria) promovidas por Enrique Peña Nieto (PRI) están alienadas a las
recomendaciones del Banco Mundial, FMI y Banco Internacional de Pagos. El
objetivo central de las reformas es asegurar el predominio del capitalismo en
México, es decir, salvaguardar los intereses de los grandes empresarios
nacionales y extranjeros, es decir, asegurar la obtención de ganancia, a costa
de los derechos de los trabajadores asalariados y pueblo en general.
La
propuesta de Reforma Energética del gobierno Federal ha desatado un debate nacional,
PRI, PAN y los grandes empresarios nacionales y extranjeros están a favor de
privatizar PEMEX, en tanto, PRD, MORENA y Cuauhtémoc Cárdenas están por
mantener el estado actual de las cosas con pequeñas modificaciones como otorgar
autonomía financiera a PEMEX, eliminar la corrupción e incluso excluir a
los trabajadores del Consejo de Administración de la Petrolera.
Al debate debemos
incorporar la postura de los trabajadores asalariados.
Para el Movimiento de Izquierda Revolucionaria es el momento de comenzar la
batalla por la renacionalización de la industria energética para asegurar los
derechos y servicios del pueblo trabajador, entendido como los
trabajadores asalariados, campesinos, indígenas, mujeres, jóvenes, estudiantes
e intelectuales progresistas.
Las
luchas de los trabajadores petroleros para conquistar derechos laborales
(huelgas de 1937 y 1938), motivaron e impulsaron la expropiación del petróleo.
Se omite también el hecho de que, una vez decretada la expropiación del
petróleo, los trabajadores petroleros unidos con amplios sectores del pueblo lucharon
para consumarla. La nacionalización del petróleo tuvo como objetivo utilizar la
riqueza generada por la industria petroquímica para asegurar los derechos
consagrados en la Constitución: derecho al trabajo, servicios médicos,
educación, etc., conquistados por amplios sectores populares durante la
Revolución Mexicana.
Hoy
como ayer, será la lucha de los trabajadores asalariados, especialmente de
petroleros y electricistas, en unión con los
sectores populares, lo que permita renacionalizar la industria
energética.
¿Por qué es necesario
renacionalizar la industria energética?
En la actualidad PEMEX y CFE
celebran ilegalmente contratos con empresas privadas. El caso de CFE es
alarmante, hasta el cierre del primer bimestre de 2012, los Productores
Independientes de Energía (PIE) poseían permisos para generar más del 50 por
ciento de la energía total que se consume en el país, en sus diversas
modalidades. Para el 29 de febrero de 2012 la Comisión Reguladora de Energía
(CRE) había otorgado 670 permisos para PIEs, permitiendo les generar hasta 28
mil 978 megavatios (MW), monto que equivale al 55 por ciento de la energía
total producida por la CFE en 2011, que ascendió a 52 mil 511 MW.
En el caso de Pemex,
el capital privado también se encuentra presente en distintas áreas de la
empresa, la cual, subcontrata una extensa variedad de proveedores para
satisfacer servicios de perforación, ingeniería y construcción. Un caso
emblemático es el área de Pemex Exploración y Producción, en donde la gran
mayoría de los contratos son para dos grandes trasnacionales de servicios
complementarios de la industria petrolera: Schlumberger y Halliburton. Estas
dos empresas se apropian de gran parte del presupuesto que se maneja en la
industria petrolera, no sólo de México, sino a nivel mundial. Por ejemplo, han
logrado monopolizar los servicios de toma e interpretación de los registros
geofísicos, actividad que anteriormente realizaba Pemex, quien incluso podía presumir
de sus especialistas Geofísicos.
En el área de PEMEX exploración y
Producción y la Subdirección de Servicios a Proyecto, donde según el reporte
también han realizado servicios de registros geofísicos, de acuerdo a
información oficial, entre los años 2008 y 2012, la empresa Halliburton
facturó 9 mil 752 millones 549 mil
020.91 pesos, y la empresa Schlumberger
facturó 11 mil 811 millones 652 mil 480.83 pesos.
Así pues, mientras Pemex sigue
despreciando y desechando al personal especializado, las trasnacionales los
siguen aprovechando y ejerciendo miles de millones de pesos, pues sólo estas
dos firmas en el tiempo referido han ejercido un presupuesto total de 21 mil
564 millones 201 mil 501.74 pesos. Dinero que pudo utilizarse en brindar
servicios a la población, por ejemplo, a cubrir el presupuesto anual de la UNAM
para 332,935 estudiantes de nivel superior[2],
la Secretaria de Educación este año ejercerá $ 260 mil 277 millones 219 mil 671
pesos. En el caso de la Secretaria de Salud su presupuesto para este 2013 es de
121 mil 856 millones 567 mil 399 pesos. Y finalmente el Consejo Nacional de
Ciencia y Tecnología ejercerá 25 mil 245 millones 962 mil 047 pesos. Es decir,
estas dos empresas multinacionales se llevaron lo equivalente a casi un 10% de
lo ejercido en educación, un 18% de lo ejercido en salud o un 86% empleado en
la ciencia y la tecnología.
Estos datos muestran que grandes
sectores de PEMEX y CFE se encuentran ya privatizados a favor del capital
trasnacional. La reforma energética del gobierno federal lo que pretende es legalizar las
privatizaciones fraudulentas del sector energético, así como abrir otros
espacios de las paraestatales en los que hasta el momento no se han podido
introducir el capital nacional y trasnacional.
Por
esto, las cosas no deben permanecer como están, es necesario anular sin
indemnización la privatización fraudulenta de empresas paraestatales, emprender
una nueva batalla como la de los valerosos obreros petroleros de 1937 y 1938
para renacionalizar nuestra industria energética.
EJES PARA
RENACIONALIZACIÓN DE LA INDUSTRIA ENERGÉTICA:
1. La Renta petrolera para asegurar los derechos y
servicios públicos para las y los trabajadores.
En
las últimas décadas, grandes empresas nacionales y extranjeras fraudulentamente
participan en la industria energética, se apropian de la riqueza energética del
país. Los gobiernos del PRI y del PAN han facilitado ilegalmente la inversión de
empresas privadas en la industria energética. En ocasiones las empresas
privadas sobornan y/o amenazan a funcionarios públicos y líderes sindicales
para obtener invertir en el sector energético.
La
renacionalización de la industria energética, significa que la riqueza
petrolera será destinada para asegurar que todo
hombre o mujer cuente con un trabajo digno, con un salario justo y el derecho a
una jubilación. También debe garantizar servicios de salud, vivienda digna y
educación para sus hijos.
Actualmente PEMEX aporta al presupuesto público 1,269,200,000,000.00
de pesos. PEMEX aporta el 40% del
presupuesto público, por ejemplo, contribuye con el 40% del presupuesto para Secretaria de Educación ($104
mil110 millones 887 mil 868.40 pesos),
la Secretaria de Salud (48 mil 742 millones 626 mil 959.60 pesos)
el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (10 mil 098millones 384 mil
818.80 pesos).
La
renacionalización de la industria energética al
servicio de los trabajadores, significa que los ingresos de PEMEX, se utilicen
para recuperar o reconstruir con control obrero las empresas estratégicas
privatizadas por Salinas de Gortari y sus sucesores: ferrocarriles, líneas
aéreas, telecomunicaciones, minería, siderurgia, industria alimentaria,
tecnología de la información, etc.
En conclusión, el MIR plantea que la industria
petrolera debe ser palanca para recuperar la rectoría del Estado en la economía
nacional con contraloría obrera y popular. Se debe establecer un desarrollo
económico que privilegie el mercado interno sobre el mercado externo y
diversificar este último. Debemos aspirar a que en el corto plazo una nueva
redistribución de la riqueza, que
asegurare a los trabajadores por lo menos el 50% del Producto Interno
Bruto (PIB), que hoy se distribuyen en su mayoría las cúpulas empresariales y la
oligarquía financiera (banqueros-industriales).
2. Asegurar el derecho a la democracia y autonomía
sindical, y defender los derechos laborales obtenidos por los trabajadores
asalariados. Indispensable para defender la soberanía popular.
Los grandes empresarios nacionales y extranjeros
reconocen que las huelgas obreras de 1937 y 1938 motivaron e impulsaron la
expropiación petrolera, los empresarios temen a la organización de los
trabajadores asalariados porque saben es la única fuerza capaz derrotarlos. Por
eso, los grandes empresarios impiden la organización de los trabajadores,
destruyen sus sindicatos, o bien, sobornar a los líderes sindicales para que
desistan en la defensa de los intereses de los trabajadores asalariados, y así
rendirse a los intereses de los grandes empresarios. El Estado y los grandes
empresarios han impuesto leyes que obstaculizan el derecho de libre asociación
de los trabajadores asalariados, así como, condicionan su democracia interna y limitan su derecho a
huelga.
Es por lo tanto imperioso exigir el respeto a las
organizaciones de trabajadores que, a pesar de sus dirigentes, exigen una
verdadera democracia y autonomía sindical, y que pugnan por una organización
que represente los intereses de los trabajadores. Además es necesario quitar
las trabas burocráticas que restringen la posibilidad de los trabajadores de
crear nuevas organizaciones y luchar por mejoras laborales.
Por estos motivos proponemos la modificación o
derogación (según sea el caso) de las fracciones XVI, XVIII, XIX, XX, del
artículo 123º de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos; mismo caso
para los artículos 361, 363, 364, 364 Bis, 365, 365 Bis, 366, 367, 368, 371,
377, 383, 384, 385 del Título Séptimo, de la Ley Federal del Trabajo, además de
los artículos 443, 444, 445, 446, 450, 451, 459, del Título Octavo de la citada
ley, debido a que violentan (parcial o totalmente) el artículo Noveno de la Constitución
de los Estados Unidos Mexicanos que a la letra dice:
“No se podrá coartar el derecho de asociarse o
reunirse pacíficamente con cualquier objeto lícito…”
Conquistar y fortalecer la democracia interna de
los sindicatos es una condición indispensable para defender los legítimos
intereses de los trabajadores asalariados, y así sostener posiciones políticas
independiente y autónoma del Estado y de los grandes empresarios.
Bajo argumentos como, la “opulencia” de los
Contratos Colectivos de Trabajo y de las jugosas prestaciones que gozan los
obreros petroleros y electricistas, se pretende culpar a los trabajadores
sindicalizados de las condiciones de la industria energética nacional. Así pues
la alta burocracia gubernamental y la cúpula empresarial que pretenden hincarle
el diente a las últimas empresas mexicanas, ven con malos ojos la organización
laboral que, a pesar de que se han
vuelto serviles a los intereses de la patronal, con la complicidad de
las dirigencias sindicales, siguen siendo un espacio de lucha y organización
desde el cual se pueden ver afectados sus intereses. Por estos motivos, piden
la desaparición del sindicato como medida medular para la “modernización” de la
industria energética y la eliminación de las conquistas históricas plasmadas en
los Contratos Colectivos de Trabajo. En abril de 2013, Mario Beauregard,
director de Finanzas de PEMEX, aseguró que se le propondría al Sindicato de
Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) ajustar el sistema de
las pensiones.
3. Renacionalizar la industria energética (Pemex y
CFE). Anular sin indemnización la privatización fraudulenta de empresas
paraestatales y de actividades exclusivas del estado mexicano.
Industria Petrolera
Desde 1982, y en los últimos cinco sexenios se ha venido
privatizado las operaciones de PEMEX. Por ejemplo, en lo concerniente a la rama
de Pemex- Exploración y Producción, para
el año 2013 PEMEX ya no era dueña de 47 plataformas que operan en los
yacimientos petroleros ubicados en los estados sureños de Campeche y
Tabasco.
Estas privatizaciones se dan por vía de contratos de arrendamiento y servicios, ya que han permitido que Pemex Exploración y
Producción (PEP), ceda el control al sector privado de 47 plataformas ubicadas
en el Golfo de México.
Los esquemas de contratación que veladamente
privatizan el sector también han permitido que, de los 257 equipos de
perforación de pozos que operan en los yacimientos petroleros de México, 155
sean propiedad de trasnacionales, es decir que el 60.3 por ciento de las
operaciones de perforación son realizados por empresas privadas extranjeras.
No solo han
sido privatizadas las plataformas y las operaciones de perforación, sino que
desde mediados del año de 2007, Pemex Exploración y Producción también
privatizó el sistema nacional de ductos como resultado de la licitación para la
operación y mantenimiento. En total 66 ductos están privatizados y se
encuentran ubicados en Veracruz y Tabasco.
A esto se le suma la privatización del transporte
marítimo de hidrocarburos, ya que desde
abril de 2007 el Consejo de Administración de la subsidiaria autorizó la
adquisición de 10 embarcaciones por arrendamiento financiero y el arrendamiento
puro, de hasta nueve embarcaciones más. En este sentido la estrategia para
renovar la flotilla del transporte marítimo abandono el esquema en el cual las
embarcaciones eran propiedad del
Estado y los sustituyo por medio de
unidades rentadas.
En síntesis, la privatización de la industria
petrolera ha sido velada por medio de estrategias de arrendamientos, contratos
de servicios, de servicios múltiples, integrales y subrogaciones que han desmantelan
la paraestatal.
Es por ello que no basta con detener la reforma
energética que profundiza las privatizaciones de la industria petrolera, es
necesaria su re-nacionalización y la socialización de sus ganancias.
Industria eléctrica.
En 18 años los llamados Productores Independientes
de Energía (PIES) acapararon más del 50% de la generación de energía eléctrica
del país, sin embargo, el mayor problema es que la parte que ellos atienden es
la de las mayores tarifas, con lo que dejan a la Comisión Federal de
Electricidad la producción para abastecer a los consumidores con tarifas
subsidiadas y los que eventualmente también incurren más frecuentemente en
falta de pago, lo cual se traduce automáticamente en cuantiosas pérdidas para
la paraestatal.
En el pasado, cuando solamente la CFE generaba
energía eléctrica los subsidios que otorgaba la paraestatal a los consumidores
particulares con menores demandas (los hogares populares e incluso rurales) se
compensaban con las tarifas que les cobraban a las empresas (comerciales, de
servicios e industriales) en las zonas urbanas, eso se traducía en utilidades
para la CFE.
La realidad es que tras las cuatro posibilidades
que abrió la legislación en 1994 se esconden muchas simulaciones, ya que se han
establecido un buen número de empresas transnacionales que son las que producen
la energía eléctrica y bajo diversas figuras mercantiles alegan que se trata de
autogeneración o cogeneración, con lo cual burlan las limitaciones que hoy
establece la legislación en la materia.
El martes 2 de abril de 2013 el diario capitalino
Reforma publicó en su sección de negocios que en los últimos siete años (2005 a
2012) "la generación bruta de los Productores Independientes de Energía
aumentó un 79 por ciento, mientras que la generación bruta de la CFE subió
apenas un 4 por ciento".
Y en el mismo periodo, de acuerdo a la misma
información, la utilidad de operación neta de la CFE pasó de 4 mil 835 millones
de pesos de ganancia en el 2005 a una pérdida de 4 mil 682 millones en los
primeros 8 meses de 2012. Es decir, en los mismos siete años en los que la
generación de energía eléctrica por parte de particulares creció cinco veces más
que la de la compañía estatal, las ganancias se transformaron en pérdidas. Pero
quizá habría que decir con más precisión: la CFE le transfirió sus utilidades a
las empresas transnacionales, que seguramente no se conformaron simplemente con
éstas, sino que las incrementaron.
La realidad es que una buena parte de las empresas
mexicanas, ni siquiera tienen que realizar las inversiones para producir la
energía eléctrica que consumen, pues lo que hacen realmente es firmar contratos
de largo plazo de consumo de energía eléctrica con las transnacionales (muchas
de ellas españolas: IBEDROLA, UNIÓN FENOSA y GAS NATURA, solo para mencionar
algunas) que son las que realizan la inversión y producen la energía. Desde
luego, estas transnacionales obtienen jugosas utilidades en dichas operaciones,
como se refleja claramente en su creciente penetración en el mercado mexicano.
4. Establecer una administración y contraloría
democrática popular de la política energética para satisfacer las necesidades
energéticas del país y garantizar los derechos y servicios públicos de las
generaciones presentes y futuras del pueblo trabajador.
El petróleo y la riqueza que se genera a partir de
él (renta petrolera) son propiedad del pueblo mexicano.
El pueblo mexicano debe administrar la exploración,
extracción y refinación el petróleo que generen los productos y la riqueza
necesaria para satisfacer las necesidades (alimentos, vestido, vivienda, etc.),
suministrar servicios públicos (telefonía, internet, transporte público,
deporte, recreación, etc.) y asegurar sus derechos (trabajo digno y
socialmente útil, prestaciones laborales, pensiones, educación, servicio
médico, agua, libertad de expresión, etc.).
La administración y contraloría democrática y
popular de la renta petrolera, se logra a través de tres mecanismos: 1) el
control obrero de los procesos de exploración, explotación y refinación del
petróleo; 2) la determinación de la política petrolera a través de un
Consejo Democrático y Popular, integrado por auténticos representantes de todos
los sectores: trabajadores asalariados, campesinos, indígenas, mujeres,
estudiantes, jóvenes, intelectuales progresistas, etc.; y
3) verificar el cumplimiento de la política petrolera a través de una
Contraloría Social integradas por representantes de todos los sectores
populares. La autonomía y democracia interna de sindicatos y
organizaciones sociales son un requisito indispensable para el éxito de
estas medidas.
5. Incrementar la inversión de PEMEX y CFE para crear
la infraestructura e industria nacional para satisfacer las necesidades
energéticas del país y asegurar los derechos y servicios públicos del pueblo
trabajador.
Desde hace 30 años, PEMEX ha sido desmantelada poco a poco. De las
cuatro grandes ramas en que se divide Petróleos Mexicanos: a) Pemex-
Petroquímica; b) Pemex-Refinación; c) Pemex-Gas y Petroquímica Básica; y, d)
Pemex- Exploración y Producción,
Prácticamente han sido desmanteladas las ramas de
Pemex-Petroquímica, Pemex-Gas y Petroquímica Básica, Pemex-Refinación pues para
el año 2013, apenas si se invirtió el 2.0%, 2.0% y 17%, respectivamente, en
estas áreas.
Un ejemplo de este desmantelamiento es que México,
pese a ser un país con fuerte recursos petroleros, no produce su propia
gasolina, pues los gobiernos se han aliado con las empresas privadas para que,
mediante el desmantelamiento de Pemex, sean las empresas transnacionales quienes
se apropian del proceso y la riqueza generada.
Se estima que el sistema de refinerías de México, opera a menos del 50
por ciento de su capacidad.
El desmantelamiento
de la rama de petroquímica y refinería
ha provocado que México sea un país importador de gasolina, irónicamente, le compramos
gasolina a las empresas norteamericanas a las que les vendemos petróleo para
que sea refinado. Tan solo en el sexenio
de Felipe Calderón (2006-2012) México gastó en la compra de gasolina del
extranjero un total de 110 mil millones de dólares, los especialistas estiman
que con este monto bien se podría construir una refinería en el país, para ser
más soberanos en términos energéticos.
Es increíble que
Pemex gastó en todo el año de 2012, 28 mil 321 millones de dólares en la
compra al extranjero de gasolina para cubrir su demanda interna. Estas compras
las realizó a 22 compañías extranjeras,
entre productoras e intermediarias. Entre ellas, destacan las norteamericanas:
Citgo Petroleum Coorporation, Shell Oil Company, Exxon Mobil Oil Company,
Western Refining Company, Deer Park Texas, las mismas que se encuentran interesadas
en invertir en la extracción de crudo del país, y las mismas que están
presionando para que se realice la reforma energética.
Por si esto fuera poco, se sabe
que Pemex vende el petróleo crudo
a estas mismas empresas a un precio bajo y les compra la gasolina a un precio
muy elevado. Por ejemplo, todo el año de 2007,
Pemex le vendió a Deer Park el barril de crudo a 20 dólares, 40 dólares
por debajo de su precio verdadero, pero le compra a esa misma trasnacional el
barril de gasolina a 74 dólares. Esto
generó que en tres años México perdiera 51 mil millones de dólares, en la venta
de petróleo barato y la compra de gasolina cara.
La reforma propuesta por los Priistas y Panistas,
profundiza el desmantelamiento de la industria petroquímica y de refinación, y
por tanto profundiza la dependencia energética del país al extranjero. Por
ello, no basta con detener la reforma impulsada por los partidos lacayos de las
empresas extranjeras, sino que es necesario reconstruir la industria petrolera
invirtiendo más de los enormes ingresos que percibe Pemex. Solo el desarrollo
de una industria petrolera fuerte garantizará nuestra soberanía popular y
nacional.
6. Fortalecer el Instituto Mexicano del Petróleo para
generar la innovación tecnológica necesaria para el desarrollo de la industria energética,
así como el fortalecimiento de las universidades públicas para generar los
cuadros técnicos que requiere la industria energética. Establecer convenios de
colaboración con instituciones educativas y centros de investigación y empresas
internacionales para la transferencia de conocimientos y tecnología.
“México no cuenta con la tecnología para extraer
petróleo en aguas profundas” es un argumento empleado constantemente para
justificar la privatización de PEMEX. Pareciera que los mexicanos somos unos
brutos, incapaces de innovar tecnológicamente.
Totalmente falso.
El Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) fue creado
para desarrollar la tecnología necesaria para la explotación petrolera. La UNAM
abrió la carrera denominada “Ingeniería Petrolera” diseñada para formar profesionistas
que desarrollen los conocimientos que le permiten llevar a cabo, con excelencia
técnica, la programación, la ejecución y la dirección de los procesos de
explotación de hidrocarburos, de agua y de energía geotérmica, a fin de
redituar beneficios económicos al país y prever los posibles daños ecológicos
al medio ambiente. ¿Qué ocurrió? Los
gobiernos priistas y panistas socavaron las capacidades del IMP, provocando una
operación deficiente, mecanismo empleado constantemente para desmantelar las
empresas de propiedad público ¿Con qué propósito? Justificar la introducción de
empresas privadas.
Hoy es necesario fortalecer, restaurar y renovar
las capacidades y alcance del IMP. Contamos con los recursos económicos para
ello, pero debemos sustituir la administración empresarial de PEMEX, por una
administración democrática y popular.
Es necesario fortalecer presupuestariamente a las
universidades públicas con la finalidad de generar los cuadros científicos y
técnicos que requiere la industria energética y el país.
En la actualidad México es el país de la Organización
para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) que menos invierte en
investigación y desarrollo, ya que canaliza apenas 0.47 por ciento del PIB.
Situación que contrasta con países como Finlandia, quien destina 3.96 por
ciento o Japón y Estados Unidos quienes destinan 3.44 por ciento y 2.79 por
ciento respectivamente. Así pues el
gobierno gasta en ciencia, investigación, desarrollo e innovación alrededor de
60 mil millones de pesos, cifra que lo coloca por debajo de países como Israel,
Suecia y Corea del Sur que canalizan entre 4 y 5% del PIB.
El mismo fenómeno se presenta en la educación, a la cual, en todos sus niveles, el gobierno
mexicano debería destinar por lo menos el 8 por ciento del Producto Interno
Bruto (PIB) y no llegamos ni siquiera al 4 por ciento.
Es por esto necesario mínimamente destinar el 8 por
ciento del PIB a educación y el 1 por ciento a la ciencia y tecnología.
Además se deben de crear las condiciones y signar
los acuerdos necesarios que permitan intercambiar y transferir los
conocimientos tecnológicos más innovadores, con otros países y/o empresas
extranjeras, sin que esto violente la soberanía nacional o supedite los
intereses del pueblo mexicano a los intereses de extranjeros.
7. Implementar un régimen fiscal que permita a PEMEX y
CFE la reinversión a la par de la obtención de mayores recursos para solventar
las necesidades del pueblo. Eliminar todos los privilegios fiscales a los
empresarios. Cobrar impuestos a las grandes empresas, actualmente PEMEX
subsidia el monto no pagado de los grandes empresarios.
El régimen fiscal de PEMEX debe asegurar que la
renta petrolera se distribuya de manera equilibrada que permita mantener la
inversión necesaria para mantener la producción petrolera, así como la
innovación tecnológica, y transferir el resto de la renta petrolera para
satisfacer las necesidades, suministrar los servicios públicos y asegurar los
derechos del pueblo.
Simultáneamente se deben cancelar todos los
privilegios fiscales a los empresarios e incrementar la tasa impositiva a los
empresarios. Recordemos que durante el ejercicio fiscal de 2013 los
empresarios dejarán de pagar impuestos por 643,419 millones de pesos. El 11 de
mayo de 2013 el SAT condonó 3 mil millones de pesos de impuestos a TELEVISA.
La paradoja es que en México, mientras las empresas
producen entre el 55 y 60% del ingreso nacional, su contribución de ISR es
apenas 2.65%; en cambio los asalariados, que aportan el 25 por ciento del
ingreso nacional, contribuyen con 2.20%. Basta mencionar que un asalariado de
ingreso medio contribuye con 20% de su ingreso total en impuestos, en tanto que
las grandes empresas lo hacen en un promedio de 3% de sus utilidades, lo cual
es altamente inequitativo.
Eliminar privilegios fiscales a los grandes
empresarios:
·
Gravar los ingresos generados
de las ventas de acciones a través de la Bolsa Mexicana de Valores.
·
Eliminar por completo el
régimen fiscal de consolidación.
·
Eliminar la depreciación
acelerada de la Ley del Impuesto sobre la Renta.
·
Eliminar los regímenes
fiscales preferenciales y exenciones fiscales para las grandes empresas.
¿En qué consiste el régimen fiscal de
consolidación?
Un grupo de empresarios con intereses comunes puede
determinar y pagar el impuesto sobre la renta (ISR) corporativo como una sola empresa.
El régimen de consolidación fiscal permite el diferimiento del pago del ISR hasta
por 10 años. Mediante este mecanismo se pretende: 1) Atraer a empresarios
extranjeros para que inviertan en México; 2) Los empresarios podrán invertir
los impuestos no pagados en la compra de
mercancías y materias primas, o invertirlo en otras empresas; y 3) Los
empresarios podrán invertir los impuestos no pagados en forma de capital e
incrementar sus ganancias.
¿En qué consiste la depreciación acelerada de la
Ley del Impuesto sobre la Renta?
La ley del impuesto sobre la renta establece un
factor que permite depreciar anualmente el valor de los activos de la empresa,
al disminuir el valor de los activos, disminuye el importe de los impuestos que
debe pagar.
¿En qué consisten los regímenes fiscales
preferenciales y exenciones fiscales para las grandes empresas?
Cualquier mecanismo que permita a los empresarios
reducir el importe de los impuestos que debe pagar, tales como el secreto
fiscal (se considera información confidencial las declaraciones y datos suministrados por los
contribuyentes), créditos fiscales (mecanismo que permite
postergar indefinidamente el pago de impuestos), condonaciones, estímulos y
deducciones
8. Sancionar severamente a funcionarios públicos y
personas involucradas en el desvío de fondos públicos y actos de
corrupción.
Las grandes empresas trasnacionales y algunas grandes empresas nacionales sobornan a
funcionarios públicos y líderes sindicales para apropiarse de la riqueza
petrolera, y participar ilegalmente en la industria energética. A través del
soborno, el gobierno les otorga fraudulentamente contratos de adquisición,
servicios y obra pública. ¡Sí! los empresarios son los principales promotores
de la corrupción. A través de la corrupción los grandes empresarios obtienen
jugosas ganancias.
En los actos de corrupción existe una parte
compradora (los empresarios) que adquieren las influencias de la parte
vendedora (funcionarios públicos o líderes sindicales charros). En el caso de
PEMEX, se tiene noción de una serie de irregularidades y actos de corrupción
por parte no sólo de funcionarios públicos, si no también, de las cúpulas
sindicales, empresarios y personas involucradas en contratos sobrepreciados, y
manipulación de procesos de licitación y contrato de servicios, adquisiciones y
obra pública.
Ejemplos de esto, se han publicado por cientos en
la prensa nacional:
·
En 2010, durante la campaña
electoral, Rogelio Montemayor, exdirector de Pemex, y los dirigentes sindicales
Carlos Romero Deschamps y Ricardo Aldana, desviaron 1,500 millones de pesos de
PEMEX al PRI.
·
En 2004 la empresa texana
Pride Drilling (con la complicidad de su asesor Reyes Heroles quien fuera ex
director general de PEMEX), que pagó sobornos con montos de entre 10mil y 15mil
dólares a funcionarios de Aduanas para acelerar y cumplir contratos con PEMEX
para el ingreso de maquinaria para perforación profunda (dado a conocer por la
Comisión de Valores de Estados Unidos, SEC por sus siglas en inglés). En 2008,
uno de los principales accionistas de la empresa texana Pride Drilling, denunció que dicha empresa pagó sobornos por
más de 2 millones de dólares en más de ocho países, incluyendo México.
· En el año 2006 14 funcionarios
de Pemex firmaron contratos sobrepreciados con la Arrendadora Ocean Mexicana y
al Grupo TMM por el arrendamiento de cuatro buques tanques que fueron usados
por PEMEX, por lo que fueron acreedores de una multa de 5 mil 134 millones de
pesos en 2010 y 10 años sin poder ejercer ningún cargo público, multa que a la
fecha no se ha cubierto.
·
En octubre de 2010, la CFE
interpuso denuncias penales en contra de una subsidiaria de la firma ABB y de
Lindsey Manufacturing por presuntos sobornos a funcionarios de la paraestatal a
cambio de obtener contratos millonarios. El soborno ocasionó un fraude en la
CFE por 1,320 millones de pesos. El
ex director de Operaciones de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Néstor
Moreno Díaz, fue reaprehendido por el delito de enriquecimiento ilícito por más
de 33 millones de pesos.
· En 2010 El expediente 0034/2009 que la SFP abrió en contra
de la empresa de Francisco Colorado por el contrato de Nanchital concluye que
proporcionó “información falsa en la ejecución del contrato
SDSE-OPU81-162/2004” y defraudó a Pemex por 177 millones 066 mil 083 pesos; la
inhabilitó del 5 de enero de 2010 al 5 de enero de 2012, pero la compañía
obtuvo un amparo por parte del Juzgado Décimo Sexto en Materia Administrativa
en el Distrito Federal y la posterior suspensión a la disposición de la SFP
(juicio de amparo I-5/2010), de manera que puede seguir obteniendo contratos
petroleros. De hecho, los más cuantiosos los obtuvo mientras estaba bajo
investigación de la SFP: los derivados de las licitaciones 18575008-004-09, por
78 millones 162 mil 716 pesos; 18575008-023-08, por 69 millones 199 mil 994
pesos; 18575008-047-07, por 10 millones; 18575008-048-07, por 18 millones.
Semanas antes de que la SFP concluyera que ADT Petroservicios defraudó a Pemex
en Nanchital, la paraestatal le adjudicó una de las licitaciones más
importantes de ese año: la 18575051-045-08, por 1 mil 396 millones de pesos.
Hoy la compañía se promueve como “Empresa Socialmente Responsable”.
·
En el año 2012 el empresario
Francisco ‘Pancho’ Colorado sobornó a un subdirector de Petróleos Mexicanos con
5 millones de dólares a cambio de que le entregara un contrato de la
paraestatal a su empresa, ADT Petroservicios.
· El 7 de mayo de 2012, la
Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) de la
Cámara de Diputados, informó que el director de Petróleos Mexicanos (Pemex),
Juan José Suárez Coppel, ocultó pérdidas por 398 mil 564 millones de pesos
correspondiente al ejercicio fiscal de 2009, a través de manipulaciones contable, se advierte como uno de los fraudes más
cuantiosos en detrimento de las finanzas de PEMEX, 796 veces mayor al llamado
PEMEXGATE.
Además de otros fenómenos como los que comprenden
el mercado negro de los refinados, en el que participa el crimen organizado a
través del robo de gasolina, diésel, lubricantes, turbosina y gasavión,
producidos por Pemex Refinación. De “ordeño de ductos”, solamente entre enero y
abril de 2012 se identificaron 503 tomas clandestinas: 383 en los poliductos de
refinación, 79 en oleoductos, 24 en instalaciones de exploración y producción,
17 en PemexGas y petroquímica básica. De éstas 383 tomas en poliductos, se
ordeñaron de gasolina y diesel un aproximado de 859 mil 417 barriles mientras
que de los oleoductos se extrajo una “cantidad desconocida” de petróleo crudo,
en el mismo periodo de tiempo. A esto se le suma el contrabando de materias
primas que se utilizan para adulterarlos y multiplicar su volumen, y
posteriormente venderlos en las estaciones de servicio “piratas” o expendios de
comercialización de “proveedores genéricos” de PEMEX que reportan ganancias de
hasta 50 mil millones de dólares anuales (contralínea 2012).
A través de sobornos y desvíos de recursos públicos
se corrompen a dirigentes sindicales charros, para que desistan de luchar por
los legítimos derechos de los trabajadores, a tal grado que el líder del
Sindicato Petrolero, Carlos Antonio Romero Deschamps y su familia exhibe
abiertamente su ostentosa forma de vida: el yate en Cancún, el reloj de 200 mil
dólares, los viajes a Las Vegas, su hija en avión privado con sus mascotas
cómodamente instaladas y los regalos de autos Ferrari a su hijo.
En conjunto, existen una cantidad enorme de
irregularidades que son producidas e incentivadas para el beneficio de empresarios
y altos funcionarios y que generan pérdidas millonarias para PEMEX y por ende
para el pueblo trabajador.
Por esto es necesaria la existencia de mecanismos
de castigo no sólo a los(as) funcionarios corruptos, sino que también a las
empresas e individuos que se benefician de ello, que se conformara no sólo de
una penalización pecuniaria sino que también de otra de corte penal.
9. Impulsar la formación de una coordinadora
nacional/estatal en contra de las reformas estructurales y defensa de la
soberanía popular.
Convocar
a los sindicatos, organizaciones campesinas, sociales y políticas, a individuos
e intelectuales progresistas a formar una coordinadora nacional/estatal en
contra de las reformas estructurales.
La
Coordinadora funcionará como una organización horizontal, democrática, popular
e independiente al Estado. No se subordinará a ninguna organización. Impulsará
campañas y acciones unitarias.
10. Instaurar un nuevo Estado que defienda los
intereses del pueblo trabajador, asegure sus derechos y bienestar.
Por
su naturaleza el capitalismo concentra la riqueza en un número reducido de
personas, en tanto que la inmensa mayoría de los trabajadores cuenta con
salarios bajísimos y cada vez se incrementa el número de personas desempleadas,
subempleadas y que carecen de prestaciones. Actualmente el 0.13% de la
población posee una fortuna que equivale
a 43% de la riqueza total del país, 16 personas son considerados
multimillonarias y son parte de la elite mundial de los oligarcas, en tanto,
53.3 millones de personas viven en pobreza, el 61.2% de la población carece de
pensiones y prestaciones, 59% de las personas laboral en la economía informal y
existen 8 millones de desempleados.
El
Estado capitalista es un aparato que busca imponer los intereses de los
empresarios, especialmente de los oligarcas, por encima del resto de las clases
sociales. El gobierno, las leyes, el sistema de justicia, el ejército, la
policía, los principales medios de comunicación masiva, tienden a imponer los
intereses de los empresarios. Continuamente conocemos ejemplos donde el sistema
de justicia castiga severamente a trabajadores, campesinos, mujeres,
estudiantes o indígenas, a la par, no se castiga a los empresarios o
influyentes cuando cometen delitos. Continuamente conocemos casos de abuso del
ejército y la policía en contra del pueblo, pero no vemos que el ejército o la
policía ejerzan su fuerza contra empresarios abusivos o corruptos o la cúpula
del crimen organizado. Continuamente TELEVISA y TV AZTECA lanzan campañas de
odio en contra de los maestros, trabajadores, estudiantes, campesinos o
indígenas que luchan por sus legítimos derechos, en tanto que difunde campañas
favorables al pensamiento empresarial.
El
capitalismo, por su naturaleza es incapaz de brindar bienestar a los
trabajadores asalariados, campesinos, indígenas, mujeres, jóvenes, estudiantes
e intelectuales progresistas, es por esto que se requiere instaurar un nuevo
Estado para asegurar el bienestar pleno del pueblo trabajador, un Estado que
defienda sus legítimos intereses, un gobierno verdaderamente democrático que
asegure una representación auténtica de todos los sectores del pueblo
trabajador, un sistema de justicia que
castigue severamente a los que atenten contra el bienestar del pueblo
trabajador, medios de comunicación masivos que difundan ampliamente el punto de
vista del pueblo trabajador.
Es
necesario luchar en contra de la privatización de la industria energética, pero
no es suficiente. Se requiere instaurar un nuevo Estado democrático popular
para asegurar el bienestar del pueblo trabajador.
¡La felicidad es un derecho
del pueblo!
¡Por la unidad de los
trabajadores, venceremos!
Movimiento de Izquierda
Revolucionaria (MIR)
[1] BPI 83º Informe Anual 2012/13. III Eliminar los
obstáculos del crecimiento. http://www.bis.org/publ/arpdf/ar2013_es.htm
[2] Calculado a partir del presupuesto y matrícula de la UNAM en 2013.
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